Antequera se autodenomina "el corazón de Andalucía" y geográficamente es cierto — desde aquí Málaga, Sevilla, Granada y Córdoba están a una hora cada una. La ciudad en sí no es destino costero típico. Sin playa, sin puerto deportivo, sin la pretensión de Marbella. En cambio un casco antiguo con más de treinta iglesias, una Alcazaba moruna que mira a todo el valle, y bajo ella murallas romanas.
Lo que hace a Antequera UNESCO-significativa son los dólmenes megalíticos — tres cámaras funerarias de 3.000 a 6.000 años, construidas con bloques de piedra de hasta cien toneladas. El Dolmen de Menga está en la lista UNESCO desde 2016 y la entrada es gratuita. Veinte minutos al sur queda El Torcal de Antequera, un paisaje kárstico que parece de otro planeta — torres de roca erosionada, perfecto para una caminata matutina antes del calor. Nosotros conducimos desde Marbella en una hora, salimos temprano, desayunamos en la Plaza de San Sebastián, luego los dólmenes, después El Torcal, de vuelta a las 16:00.